
El March Madness, esa locura de mes de marzo en el baloncesto universitario americano, ya toca a su fin porque solo quedan 4 equipos en liza que son los que pelearán por el título en la Final Four que se celebra entre el 2 y el 4 de abril en el NRG Stadium de Houston. Por un lado del cuadro pelearán Villanova y Oklahoma mientras que por el otro lo harán North Carolina y Syracuse, una de las sorpresas del torneo.
Los tres buscarán progresar, cada uno a su manera. Ricky necesita mejorar su tiro si quiere convertirse en un base top, Ibaka tratará de seguir intimidando en defensa y aportar algo más en ataque mientras que a Victor Claver le aguarda un futuro muy incierto en la franquicia de Oregón y quizá deba seguir progresando en otro lugar, quién sabe si en Europa.
Después de un periodo muy tranquilo en el tema de fichajes en la Liga Endesa y tras el cierre del mercado de traspasos en la NBA nos llegan noticias con respecto a dos bases veteranos que toman caminos muy diferentes con la intención de mejorar su situación. Hablamos de Derek Fisher y de Carlos Cabezas, jugadores de entidad lejana entre si pero que hoy han salido a la palestra por la negociación de sus contratos.
El sistema de tope salarial y el draft de la NBA hacen a la liga profesional de baloncesto americano una de las competiciones más disputadas y equilibradas del mundo. El último ejemplo de este mecanismo de igualdad competitiva es Oklahoma City Thunders. La historia de la franquicia a caballo entre Seattle y Oklahoma se fundamenta en las elecciones de draft obtenidas gracias a malos resultados pasados.
Esta madrugada los dos equipos NBA con representación española inmersos en la lucha por el título volvieron a jugar y lo hicieron con suerte dispar. Mientras que Los Ángeles Lakers de Pau Gasol volvieron a caer en Oklahoma, los Portland Trail Blazers de Rudy Fernández ganaron a los Phoenix Suns. Ahora mismo, ambas serie están empatadas a dos.